A veces, al abrir el Administrador de tareas de Windows, los datos de las pestañas “Procesos” o “Rendimiento” parecen quedarse congelados: CPU, memoria, disco o red no cambian durante mucho tiempo. A primera vista parece un fallo del sistema, pero los programas, la transferencia de red y el uso de recursos siguen cambiando con normalidad.
Normalmente, esta situación no significa que el sistema se haya detenido de verdad, sino que la frecuencia de actualización del Administrador de tareas se cambió a “Pausado”.
Síntomas
Manifestaciones habituales:
- Los datos de CPU, memoria y otros valores en la pestaña “Procesos” ya no cambian
- Las gráficas de la pestaña “Rendimiento” no se actualizan durante mucho tiempo
- Aunque hay programas ejecutándose, el Administrador de tareas parece inmóvil
Ejemplo de interfaz cuando aparece el problema:

Causa
El Administrador de tareas permite ajustar la “velocidad de actualización”: alta, normal, baja o directamente pausada.
Si esta opción está en “Pausado”, las estadísticas de la interfaz dejarán de refrescarse, por lo que parece que CPU, memoria o red se han detenido por completo.
Como se muestra en la imagen siguiente, esta opción suele encontrarse en el menú superior “Ver” del Administrador de tareas:
